Durmiendo con mis hijas
Este blog se titula Duérmete mamá y todavía no hemos hablado de un tema que nos afecta a la gran mayoría de las familias: el sueño.
Desde mi corta experiencia, he de decir que yo, con mis dos hijas, duermo como puedo, por eso no soy la más indicada para dar consejos sobre este particular. Por si os interesa, os contaré que he pasado por muchas fases y darían para varios tomos, voy a iniciar una trilogía del sueño infantil que empieza con este post.
Fase inicial. Cada cuatro horas.
Esto es cuando tu bebé tiene un mes, se pasa el día durmiendo y por la noche le va la fiesta. ¿Qué puedes hacer? Seguro que un profesional te dirá que te echaras los sueños cuando lo haga tu bebé, pero claro, en ese momento aprovechas tú para; ducharte, recoger la cocina, poner la lavadora y demás “quehaceres” que el profesional no tiene en cuenta.
Si estás con el pecho, las noches son más largas y tu presencia maternal se hace imprescindible. Cuando estás a las dos de la mañana con un ojo caído y el bebé en brazos mamando, tienes la impresión de ser la auténtica Central Lechera Asturiana. Eso sí, la conexión con tu bebé es total (sobre todo a esas horas). La fase inicial suele ser desesperante. No han pasado ni 15 días del parto, estás con los cuarenta principales (o una regla elefantina) y no eres capaz de dormir cinco horas seguidas. Pero tranquila, piensa que esta fase inicial pasa; que tu bebé está creciendo al mismo tiempo que tus ojeras y que eres una “supermami” dispuesta a todo.
Pero en esta fase inicial no todo es malo. Tiene momentos sobrecogedores y llenos de ternura que te hacen llorar como una magdalena. Cuando contemplas a tu bebé durmiendo, se te encoje el corazón porque no has visto en tu vida nada más hermoso. Es el flechazo. Y eso es lo que te hace tirar para adelante y vivir como en una nube. El flechazo es el subidón de oxitocina o molécula del amor que se desprende tras el parto. Gracias a esta hormona tus noches son más llevaderas. La madre naturaleza es lo que tiene. ¡Está en todo!
Luego vienen las dudas; ¿se dará la vuelta? , ¿le pongo el chupete? , ¿se destapará? , ¿me despertaré si llora?, ¿por qué no se duerme? , ¿estará malito?… Todas las madres del mundo se han hecho las mismas preguntas durante décadas y cada una la ha resuelto como mejor ha podido. Hagas lo que hagas estará bien, porque tú eres su madre y nadie mejor que tú sabe lo que tiene que hacer. Así es que acabas probándolo todo, incluso las cosas que dijiste que nunca harías. Ejemplo:
- No voy a dormir con mi chiquitín no vaya a ser que lo aplaste.
- Me pongo el despertador SIEMPRE por si no se despierta él para comer.
- No le dejamos dormir más tarde de las siete y media para que así duerma más tiempo por la noche.
Seguro que si tú estás en esa fase ahora mismo, se te ocurren muchas más cosas que contar sobre el sueño de tu bebé. Compártelas y prometemos seguir con la serie de Durmiendo con mis hijas segunda parte.
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Hace dos años que superé esta etapa, y una de las ventajas que recuerdo fue la optimización del tiempo, cuando antes tardaba entre 30 y 40 minutos en conciliar el sueño, en los meses de lactancia me quedaba dormida en cuanto rozaba la almohada, también es cierto que me despertaba antes de que el peque dejara de soñar… por si acaso…
Desde luego lo que no tiene que agobiar es que pienses que te vas a quedar dormida. Yo era una auténtica marmota, he dormido en sitios insospechados. Pero ahora que soy mamá, se acabó dormir profundamente.
Me encanta cómo lo has contado….yo he pasado ya dos veces por eso y la verdad es que de la primera a la segunda va un mundo. Maduramos muchísimo de un hijo a otro! Aprendemos y mejoramos, y también disfrutamos mucho mucho más.
Y aunque hagamos las cosas de la misma manera, los niños son tan diferentes, que hay que adaptarse. Mi primer hijo dormía solo y tan a gusto, y sin embargo la peque es muchísimo más mimosa. La metí en la cama conmigo mil veces y eso se me hacía rarísimo porque con el primero nunca lo hice!
Ahora que ya tienen 1 año y casi 4, estoy esperando impaciente que continúes con tu trilogía del sueño, a ver si sigo aprendiendo, porque como decía, lo que aprendí del primero no me vale para la segunda! Así que no nos hagas esperar mucho tiempo!!!! Gracias!