ene 11, 2016
Susana

Carta a los queridos profes majos…

Queridos profesores de mis hijos,

Os escribo esta carta, en estas fechas, porque pensando en qué pedir a los Reyes Magos caí en la cuenta de que poco me pueden ofrecer… comparado con lo mucho que puedo pediros a vosotros.

Veréis, mi deseo es sencillo y complicado a la vez, como casi todo. Quiero que me ayudéis a no ser su profe en casa, ni la señora que les consigue los apuntes si se los olvidan, ni la mujer ojerosa y cansada que les pregunta la lección… yo sólo quiero ser… su madre. Quiero que me ayudéis a no ser el límite de mis hijos, condenándoles a saber sólo lo que yo sé…y como yo lo sé. Quiero que discrepen y que me cuenten por qué estoy equivocada en mis ideas o por qué ellos ven las cosas de otra manera.

Quiero sorprenderme cuando llegue el boletín de notas. Quiero consolarles cuando suspendan y ayudarles a superarse. Quiero felicitarles cuando saquen buenas notas. Quiero que pierdan la vergüenza a preguntar en clase cuando no entienden algo (y no se confíen pensando en que nosotros se lo explicaremos en casa). Quiero que lleven los deberes mal hechos y los corrijan en clase. Quiero que metan la pata para que vean que no pasa nada. Que equivocarse es el modo más eficaz de aprender. Quiero que me ayudéis a poder escucharles historias increíbles sobre descubrimientos, sobre arte, sobre matemáticas… en inglés, en alemán, en lo que sea… y sorprenderme como una niña.

No quiero corregirles las faltas de ortografía, solo las faltas de educación. No quiero decirles que cuiden la letra, sólo que cuiden sus palabras. No quiero preguntarles la lección, quiero preguntarles qué fue lo mejor del día. No quiero explicarles el mínimo común múltiplo, quiero explicarles que lo mínimo, si se pone en común, se multiplica. No quiero estudiar con ellos el descubrimiento de América, quiero viajar con ellos aquí al lado y perdernos. No quiero preguntar a otras madres qué deberes hay para mañana, quiero preguntarles si podemos quedar, sin deberes, mañana a cenar. No quiero sentir que mis hijos merecían mejores notas, prefiero que me canten las notas de las canciones que escuchan.  No quiero forrarles los libros, sólo quiero forrarles con bufandas para que no cojan frío. No quiero hacer sus dibujos ni decorar sus fichas, quiero que todos vean que no ‘salirse’ de la raya no tiene ninguna gracia. No quiero ser su profesora. No les hago falta, ya tienen a personas muy preparadas. En cambio, de madre no tienen repuesto…

Quiero que, como me pasó a mí con mis profes magos, les llevéis de la mano a escalar montañas del conocimiento que yo ni atisbo. Que me enseñen palabras en otro idioma. Ellos a mí. Que me superen lo indecible. Que me parezca increíble lo mucho que saben ahora los niños. Lo bien que hablan. Lo mucho que exploran. Lo curiosos que son. Las cosas que hacen.

Yo sería feliz si hiciéramos un trato. Yo os entrego a mis hijos por la mañana y me devolvéis, por la tarde, una personita con una duda menos o con una duda más. Yo os los llevaré al día siguiente desayunados y aseados. Puede que con fruta para la merienda, y todo… Así vosotros no les tenéis que peinar y yo no les tengo que preguntar quién sucedió en el trono a Carlos I.

Ah, profes magos, también tengo que daros las gracias. Siempre que he hemos tenido dificultades con nuestros hijos nos habéis escuchado, consolado y dado una solución. Siempre. Así que no sólo sois expertos en Ciencias, Educación Física o Lengua… también lo sois en esas personas en construcción. Por eso, con más razón, no dejéis que confundamos cooperar en la formación de nuestros hijos con hacer parte de la labor docente.

abr 9, 2014
Cruz

Durmiendo con mis hijas II

Hay padres que temen la hora de la cena, otros les da pavor el momento del baño, pero los que somos marmotas nos ‘acojona’ ese beso de buenas noches antes de ir a dormir. Estás deseando que llegue, pero puede durar más de lo que tú te esperas. 

Quiero dormir

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feb 24, 2014
Cruz

Mamá no se pone mala

En este invierno ciclogénetico que estamos padeciendo, los virus han anidado en nuestras casas como las pelusas al final del pasillo. Se han hecho fuertes y nos llaman de tú. Pero a nosotras, sólo nos importa lo que les puede pasar a los pequeños de la casa. Bueno, a algunas…

mamá no se pone mala

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feb 9, 2014
Juana

Change your role

(Póngase tono de vendedor de laTeletienda) ¿Va por la vida con la lengua fuera? ¿llega tarde a todas partes o incluso no llega? ¿pierde los papeles y su coche parece un basurero? ¿nunca se corta el pelo? ¿su tez está apagada, cetrina? ¿su cuerpo se descama como el de un lagarto? ¿cuando llega a casa se le vienen encima el polvo, la ropa y los cacharros sin fregar? ¿su estómago arde como la antorcha olímpica y siente culpabilidad constante?

Entonces es usted una madre.

Pero no se preocupe, existe una solución: conviértase en padre

Tablero del juego

 

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oct 31, 2013
Juana

Apaños de madre

Me gustaría, y mucho, saber qué tipo de cosas raras habéis llegado a hacer en este mundo de la maternidad en que luchamos por mantenernos a flote. Yo a veces soluciono las incidencias caseras de las formas más peregrinas. Os lo confieso: me siento muy cutre, pero en muchas ocasiones no llego a más.

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oct 11, 2013
Cruz

¿Por qué mi mamá grita?

Mamá, no grites

Queridas amigas, hoy voy a confesar que soy una gritona. Me gustaría deciros que soy una tía paciente, que le explica a sus hijas lo bueno y lo malo de la cosas, que le doy siempre un toque de gracia y sabiduría a la vida. Pero no, lo mío es el grito, la desesperación y en algunos momentos, la ira.

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sep 25, 2013
Miriam

Por qué ser madre te convierte en mejor persona

a em o

El título de esta  entrada me lo dio esta canción que Andrea Echeverri dedica a su hija y que me encanta, “A eme O”, cuya letra dice:

Desde que naciste soy mejor amante /Como si hubieras destapado mis conductos/ Me han crecido los senos, el vientre y las caderas/ Mi cuerpo expandido encontró su motivo/Tú circulaste por mí, hiciste un camino divino/ Abriste un túnel, destapaste mi destino/Tú me has dado el soplo de la creación/ Eres energía, luz del sol /Tú me has deletreado la palabra amor…

Y luego pensé, ¿para qué me voy a meter en este berenjenal de que las madres son mejores personas si cualquiera podría darme un montón de nombres de madres que son auténticas hijas de fruta, y podría ofender a mujeres sin hijos que son bellísimas personas?

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sep 3, 2013
Juana

Manualidades en los bares

El tema de las salidas con o sin niños es un debate constante en el universo parental. Están los partidarios del “con hijos se puede seguir llevando una vida social activa” y los defensores del “con hijos ya nunca es lo mismo”. Yo vuelvo a estar en medio. Podrías llevar una vida nocturna activa si al día siguiente no necesitaras rendir al 100% con la prole. Como mi cuerpo y mi resistencia no son los que eran yo apuesto por la terracita de tarde-noche con niños incluidos y a golpe de claritas. Y con la ayuda de algún alma caritativa, para que los nenes se hagan más llevaderos. Por ejemplo mi amiga Eva, declarada enemiga de los niños. Se les presenta diciendo “a mí no me gustan los niños así que no te portes mal ni me avergüences en público” y con eso ya se los tiene ganados. Ni les pide un beso ni un abrazo ni les habla en diminutivo ni les hace bromas. Pero los abduce. ¿Cuál es su arma secreta? Hace algo que la mayoría de padres no sabemos hacer: ¡una grulla de origami!

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ago 2, 2013
Juana

Manual de estilo para padres torpes

Hace tiempo mi amiga Carmen (de las primeras en aventurarse en el fascinante mundo de la maternidad) me contó cómo su marido había sacado al niño a la calle: vestido de amarillo de principio a fin. Cuando ella vio al bebé en su capazo, cual sol naciente, decidió no sacarlo de allí para no exhibirlo ante el populacho. Según dijo parecía Fofito. Entonces me hizo gracia. Pensé que exageraba. Hoy doy fe de que no lo hacía. El padre de mis hijos ha superado con creces esa historia.

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jul 11, 2013
Juana

Torturas femeninas

Las mujeres somos torturadoras. Estoy segura, sin duda lo somos. Pero más allá de esos martirios dialécticos a los que sometemos a la pareja o a los hijos, somos las mayores verdugos de nosotras mismas. Continue reading »

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